Consorci de la Zona Franca

Responsabilidad social corporativa (RSC)

Los valores son fundamentales para el Consorci. Por ello, para dotar de contenido social la misión de la entidad, orienta su gestión con los principios estratégicos de la responsabilidad social corporativa.

Comprometido con la comunidad de la que forma parte, el Consorci vela activamente por la  gestión ética de sus resultados y por la sostenibilidad económica y medioambiental.

En su día a día, esta entidad pública trabaja para mejorar la eficiencia, la calidad, la transparencia en la gestión y la atención al cliente. Va más allá de la rentabilidad: dialoga con sus empleados y con su entorno social, aúna esfuerzos con las entidades públicas y privadas para promover los valores cívicos de cooperación, convivencia y solidaridad.

Esta asunción de responsabilidad –expresa y sometida voluntariamente a procesos de certificación externa de RSC– se hace para optimizar recursos, salvaguardar la biodiversidad, ahorrar energía y avanzar hacia una nueva cultura industrial.

En lo laboral, el Consorci mantiene el compromiso de favorecer el crecimiento y el reconocimiento profesional de sus empleados, garantizar las condiciones de seguridad y salud en el trabajo y permitir la conciliación laboral y familiar desde la igualdad de género y de oportunidades. Para ello, entre otras medidas, impulsa la formación continua y el aprendizaje permanente de sus empleados. En 2015 se llevaron a cabo 118 cursos de capacitación, desarrollo y reciclaje para una plantilla de 98 empleados.

Con el fin de dar una utilidad social a sus activos y ayudar a divulgar los valores solidarios, el Consorci colabora con numerosos colectivos y organizaciones sin afán de lucro en numerosas iniciativas de carácter social y humanitario.